Atropellos de fauna silvestre: una amenaza creciente y una oportunidad para la colaboración comunitaria

Atropellos de fauna silvestre: una amenaza creciente y una oportunidad para la colaboración comunitaria

En los caminos rurales de Pichilemu y sus alrededores, cada año se registran numerosos atropellos de fauna silvestre, una problemática que ha ido en aumento silencioso. Aunque muchas veces pasan desapercibidos, estos incidentes representan una de las principales amenazas para diversas especies nativas que habitan el pequeño bosque y los paisajes costeros de la comuna.

 

Entre los animales más afectados se encuentran coipos, quiques, culebras, zorros y, especialmente, el gato güiña, uno de los felinos más pequeños y esquivos del continente. Su presencia en la zona es un indicador de salud ecosistémica, pero también lo convierte en una especie particularmente vulnerable: se desplaza por corredores biológicos que con frecuencia cruzan rutas vehiculares, exponiéndolo al tráfico y a las velocidades excesivas.

 

Este año 2025, Fundación Pichilemu Wild ha asumido un rol aún más activo llevando un registro comunitario de atropellos de fauna. Gracias a los reportes enviados por seguidoras y seguidores de su cuenta —personas que comparten fotografías, coordenadas y detalles de los hallazgos—, la fundación acumula actualmente 15 casos documentados en lo que va del año. Este levantamiento colaborativo permite dimensionar el problema, visibilizarlo y detectar zonas críticas donde urge implementar medidas de mitigación.

 

En sintonía con esta preocupación, Pichilemu Wild ha decidido adherir a la campaña “Lento por la Fauna” de Fundación Con Garra, sumándose a su llamado a la conducción responsable y a la protección del gato güiña y otras especies vulnerables. Esta adhesión refuerza el mensaje de la campaña y ayuda a amplificarlo dentro de la comunidad local, convirtiéndolo en un esfuerzo compartido que trasciende a una sola organización.

 

La campaña busca promover un cambio de hábito y de mirada: manejar con mayor precaución, reconocer la presencia de fauna en sectores rurales y comprender que cada decisión al volante puede marcar la diferencia. A través de la difusión educativa, la señalética y las actividades de sensibilización, Pichilemu Wild acompaña y fortalece el trabajo de Fundación Con Garra, aportando a que más personas se involucren activamente en la protección de la fauna local.

 

El mensaje es claro: bajar la velocidad salva vidas. Y el registro ciudadano demuestra que la comunidad está dispuesta a colaborar para encontrar soluciones reales. Cada reporte, cada conversación y cada acto de responsabilidad vial aporta a construir un territorio más seguro para las especies con las que convivimos.

 

Sabemos que apelar a la buena conducción no es la solución definitiva, pero nos permite poner el tema en la mesa y proponer, desde la colaboración, medidas más efectivas.

Dubán Espinoza

Fundador Pichilemu Wild