El mayor peligro de Punta de Lobos es un turista desinformado e irresponsable: Día internacional del Guardaparques

El mayor peligro de Punta de Lobos es un turista desinformado e irresponsable: Día internacional del Guardaparques

En el Día Internacional de las y los Guardaparques, conversamos con la encargada de guardaparques, Valentina Quezada, una de las personas que dedica su vida a proteger Punta de Lobos y educar a quienes visitan este valioso ecosistema.

Cada 31 de julio se conmemora el Día Internacional de las y los Guardaparques, una fecha que reconoce el trabajo de quienes protegen las áreas naturales y su biodiversidad. En Parque Punta de Lobos, esa labor va mucho más allá del monitoreo del territorio: también implica educar, generar conciencia y promover una mejor convivencia entre las personas y la naturaleza.

Desde 2022, Valentina conocida como “Tina”, ha dedicado su trabajo a conservar este paisaje emblemático de Pichilemu. “La relación tan especial que tengo con Pichilemu fue mi principal motivación. Ser guardaparque es una forma de aportar al cuidado y conservación de un lugar que siento profundamente mío”, cuenta.

Para ella, cuidar Punta de Lobos es mucho más que un trabajo. “Lo veo como una misión, un propósito de vida. A través de la educación ambiental podemos transmitir la importancia de este pequeño pero valioso espacio de conservación, su enorme riqueza ecosistémica y la biodiversidad que alberga.”

 

Sin embargo, asegura que el principal desafío no proviene de la naturaleza “El mayor desafío es un turista desinformado o un turista irresponsable. En mi experiencia, si quiero conocer un lugar de conservación o una comuna, me informo. Si es un parque nacional o un área protegida, siento que es mi deber informarme sobre cómo funciona ese espacio. Sin mencionar la responsabilidad con los residuos, que personalmente creo que debería ser algo innato.”

A largo plazo, espera que el turismo evolucione hacia una relación más respetuosa con el territorio y quienes lo habitan.“Me gustaría un turismo más empático con la comunidad local y que entendiera que, aunque estemos de paso por Pichilemu, aquí existen distintas formas de convivir y distintos ritmos.

Asimismo ejemplifica que cuando la temporada de verano comienza, es notable el cambio porque “muchas personas llegan a la defensiva y les cuesta bajar esos niveles de estrés. A veces quienes vienen desde la ciudad sienten que pueden decir o hacer lo que quieran. Todavía tenemos muchos temas por desarrollar, como la gestión de los residuos y la valoración de la riqueza y la belleza de un lugar como Punta de Lobos. Dando el ejemplo, los turistas también pueden convertirse en protagonistas activos y en educadores ambientales.”

Durante estos años ha vivido momentos que refuerzan el sentido de su labor. Uno de ellos ocurrió mientras recorría el parque junto a otra guardaparques. “Una vez caminaba con Nona y nos encontramos con una culebra de cola laega de casi dos metros. Pensamos que, si nosotras no hubiéramos estado ahí, probablemente cualquier persona la habría pisado o atacado. Esa suele ser la reacción humana: cuando algo nos parece bonito queremos poseerlo, y cuando nos provoca miedo tendemos a hacerle daño. Lo mismo ocurre con los cetáceos cuando las personas no respetan los 200 metros de distancia durante los avistamientos. Hay quienes entienden que proteger la naturaleza también significa observarla con respeto, pero otros simplemente no consideran esos límites.”

Después de cuatro años trabajando en conservación, su principal aprendizaje es que la protección de un territorio comienza por conocerlo. “Solo podemos proteger y conservar aquello que conocemos. También he aprendido que construir una relación cercana, respetuosa y basada en el diálogo con la comunidad local hace que este trabajo sea mucho más significativo.”

En este Día Internacional de las y los Guardaparques, el mensaje es claro: la conservación no depende únicamente de quienes cuidan el parque, sino también de cada persona que lo visita. Informarse, respetar las normas y valorar el territorio son acciones simples que pueden marcar la diferencia para el futuro de Punta de Lobos.