18 Feb La comunidad y el territorio en los procesos de Restauración Socioecológica
El pasado viernes 13 de febrero, el Parque Punta de Lobos fue sede del Encuentro de Restauración Socioecológica: Avanzando hacia una Resiliencia Territorial, instancia organizada por la Seremi del Medio Ambiente de la región de O’Higgins, junto al Proyecto GEF Restauración de Paisajes y la Ilustre Municipalidad de Pichilemu.
Este espacio tuvo como objetivo compartir prácticas y aprendizajes, además de dar a conocer distintas miradas sobre la recuperación ecológica y su aporte a los territorios. La jornada reunió a representantes de organizaciones ambientales, municipios y proyectos, quienes abordaron estrategias para la recuperación de ecosistemas degradados y el importante rol que cumplen las comunidades locales en estos procesos.
Durante el encuentro se presentó la restauración socioecológica como un enfoque integral, dejando en claro que no basta con intervenciones técnicas, sino que también es necesario fortalecer el vínculo entre las personas y los lugares que habitan. En ese contexto, Diego Peñaloza, Seremi del Medio Ambiente de la Región de O’Higgins, señaló que “la restauración socioecológica es el sustento de los estilos de vida que tenemos actualmente” y que es un acto de “cuidado con la naturaleza y con la propia especie humana”.
Desde su labor en terreno, Marco Águila, director de Fundación Regenerativa, destacó la importancia de reconocer lo colectivo. “Yo creo que una de las partes importantes de cuando se empieza a generar esto es cuando uno mira al lado y dice: ‘Ah, chuta, no estoy solo. Hay comunidad’”. Según comentó, estas acciones generalmente comienzan con propósitos concretos, como proteger una especie o recuperar un espacio que estaba siendo desatendido, pero con el tiempo se transforman en redes de colaboración y reflexiones más amplias sobre cómo habitar en armonía un sitio.
De la defensa al cuidado activo
La historia del Parque Punta de Lobos fue presentada como un ejemplo de este cambio. El proyecto tuvo origen a partir de la unión comunitaria frente a amenazas inmobiliarias y hoy, se traduce en restauración ecológica activa, protección de especies prioritarias, reforestación con flora nativa, control de erosión y monitoreo constante.
Estas acciones, complementadas con programas de educación ambiental, voluntariados y actividades abiertas a la comuna, buscan fortalecer la relación entre el Parque y el entorno. Sobre este proceso, la encargada del área de Restauración Ecológica del Parque, Nona Caracciolo, dijo: “Ese primer impulso de querer proteger un lugar debiese siempre decantar en un accionar. En el caso del Parque, se traduce en acciones concretas que generan vínculo con la comunidad”.
Cuando la naturaleza vuelve a los espacios urbanos
Asimismo, se abordaron las experiencias de plantación ciudadana como una oportunidad para aprender y conectar. Desde proyectos que trabajan con islas nativas o reforestación en pequeña escala, son iniciativas que buscan impactar positivamente en aspectos como reducir la temperatura, imitar la estructura de los ecosistemas locales, favorecer la infiltración de agua y crear refugios para la biodiversidad.
En esa línea, la ecóloga paisajista Cindy Farías, de la Municipalidad de Valdivia, planteó que la restauración urbana busca reconectar a las personas con la naturaleza.“Si la comunidad no va a la naturaleza, tenemos que acercar la naturaleza a la comunidad, y hacer que se sientan parte y recuperen esa identidad”. A su juicio, se trabaja con el reconocimiento de especies propias del territorio y la valoración de la biodiversidad.
En un escenario actual marcado por la crisis climática y la pérdida de ecosistemas, los expositores coincidieron en un punto. Y es que hoy, no podemos esperar que la naturaleza se recupere por sí sola. Es necesario acompañar estos procesos de regeneración a través de acciones planificadas, compromisos locales e instancias de formación que permitan cuidar lo recuperado. Así, la restauración se visualiza no solo como una respuesta ambiental, sino también como una forma de corresponsabilidad sobre los espacios que habitamos.